Integridad del sellado

LeakPointer II detector de fugas

Detección manual de fugas con gas de trazabilidad basada en CO2

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¡No hace falta decir que todo esto es inútil si el envase tiene fugas! Las fugas han sido una espina para la industria alimentaria durante mucho tiempo y se han llevado a cabo varias pruebas para localizarlas.

Baño en agua
El método tradicional que se empleaba hasta ahora era el baño en agua. El envase se presurizaba bajo el agua, apretándolo con la mano o estableciendo un vacío en el contenedor de agua. Entonces se puede detectar una fuga, gracias a las burbujas que escapan por ella debido al exceso de presión en el interior del envase. A menudo se lleva a cabo la prueba con la misma frecuencia que la prueba de espacio frontal. Una buena idea es realizar primero la prueba de fugas y a continuación la de espacio frontal.

El problema del método de baño en agua para el uso industrial (aparte de ser caótico y no demasiado higiénico) es que es manual y, por tanto, es difícil repetir las condiciones de la prueba. Puede que las burbujas detectadas durante una prueba no se descubran en la siguiente, aunque las fugas sean las mismas. Claro está, la repetibilidad mejora si el vacío del depósito de agua se encuentra bajo un control estricto. Otro problema es que puede ser difícil descubrir una fuga, ya que las burbujas provenientes de fugas pequeñas pueden ser difíciles de ver. En otras palabras, la calidad del método de baño en agua depende enormemente de la persona que lo lleve a cabo y, además, es difícil volver a usar los envases sometidos a las pruebas.

Método de gas de trazabilidad
Otra forma de realizar pruebas de fugas es el método de gas de trazabilidad, que se lleva a cabo en una cámara cerrada y hermética. Esto significa que si una fuga está presente y el gas escapa mientras se emplea un vacío muy preciso, un sensor de gases detectará la concentración del gas de trazabilidad en la cámara. Este método es extremadamente preciso y puede detectar todas las fugas microscópicas importantes.

La detección de fugas mediante gas de trazabilidad basada en el CO2 que ya está presente en los envases con atmósfera protectora permite que la detección de fugas mediante gas de trazabilidad sea más asequible que el añadido de helio a los envases. La detección de fugas basada en el CO2 tiene varias ventajas:

Otro método que emplea un gas de trazabilidad es la prueba de fugas con hidrógeno, sin embargo, el hidrógeno no es un gas estándar en el envasado en atmósfera modificada y, por lo tanto, genera unos costes adicionales. Aún más importante es el hecho de que el hidrógeno afecta a las lecturas de la mayoría de analizadores de gas, lo que significa que no se podrá realizar una medición correcta del oxígeno residual si contiene hidrógeno.